Sfar, Joann

Joann Sfar, uno de los principales representantes de lo que en Francia se ha dado en llamar la Nouvelle Bande Desinne. Este ciudadano francés, de Niza a diferencia de cuantos piensan que el cómic es una ocupación para gentes sin más capacidad que la de dibujar y que se han instalado cómodamente en la pereza, fue desde niño un buen estudiante, llegando a conseguir con excelentes calificaciones su “maitrisse” en filosofía. Una vez filosofo, iniciará sus estudios en bellas artes, primero en Niza y posteriormente en Paris donde frecuentará el departamento de morfología, tras lo que pasará unos meses en el Museo de Historia Natural de Paris y posteriormente en el Instituto Pasteur. Desde los quince años envía muestras de su trabajo a diversas editoriales, lo que el no considera una perdida de tiempo, sino sobre todo una gran ayuda. Por fin en 1994 verá publicada su obra ‘Les aventures D’Ossour Hyrsidoux que se publicarán regularmente dentro de la colección Patte de Mouche de L’Association. Pronto nuevos editores se fijaran en este joven autor y dos años después publica su primer álbum en color con la editorial Delcourt. Se trata de Petrus Barbygare al que seguirá con la misma editorial la serie Les Potamoks y Troll. Son muchas las editoriales que se han disputado las obras de este autor desde entonces: Delpuis, Dargaud, Delcourt y muchas otras incluyen en su catalogo obras de Joann Sfar. Y esto ha sido posible gracias a su prolífica labor como autor de cómics. Un hombre que se define así mismo como un chico nervioso al que los libros le ayudan. Es capaz de crear en un solo año 12 álbumes, a los que se añadirán diferentes incursiones en el cine o la literatura como la creación de escenarios o la ilustración comentada de libros de filosofía. Estos son solo algunos de los ejemplos, a los que podemos añadir la reciente adaptación del Gato del rabino al teatro o el proyecto de realizar una serie de dibujos animados con Le Petit Vampire o un largometraje con Le Grand Vampire. Un renacentista actual, no ya por lo prolijo de su obra, sino por su talante multidisciplinar, capaz de abordar variados géneros, desarrollando siempre sus obsesiones en diferentes universos. Grecia antigua en Socrate le demi chien, La Algerie de antes de la guerra con “El gato del rabino”, pasando por Palestina durante la ocupación romana en “Les olives noires”, los aspectos mas épicos de la edad media con “La Mazmorra” o la Inglaterra victoriana con “Profeseur Bell”. Con 32 años ha firmado mas de un centenar de títulos, en los que en más de una ocasión ha plasmado sus inquietudes e incluso sus propias vivencias. Así en Le Petit Vampire, una obra que muchos deseamos que llegue a España, y de la que el último año se hizo una exposición en el Salón de Angouleme, los mas pequeños se encontrarán con uno de los amigos imaginarios de la infancia de Joann Sfar. Una serie sobre la que está previsto realizar cincuenta y dos episodios de dibujos animados. Su formación en filosofía le ha permitido abordar con talante humorístico la presentación de las obras de filósofos como Platón o Vaudelaire. Junto a nombres como Trondheim, pertenece al grupo de autores de la nouvelle B.D., que alejándose de la línea clara y los cánones más clásicos de la escuela franco belga, han creado una nueva forma de hacer cómics, tanto en su dibujo como en las historias que cuentan. Sus inicios le sitúan en el cómic mas alternativo, que con el paso del tiempo evolucionará hacia un comíc más comercial, consiguiendo el aplauso tanto del publico como de la prensa especializada con su obra La fille du profeseur en 1997. En más de una ocasión ha recibido un tirón de orejas de los autores del cómic alternativo, ya que el éxito comercial no es propio de los títulos de este género, algo que Sfar no solo ha logrado sino que ha llevado mas allá de lo que muchos autores del cómic mas comercial pudieron llegar a imaginar. Al reconocimiento del publico se une el del sector, a través de los muchos premios que ha logrado con sus obras, como el premio Goscinny al mejor guión por le Fille del Profeseur o el Alpha Art recibidos en el mismo año, premios a los que seguiría en 1999 el premio Jaques Loeb al conjunto de su producción. Igualmente ha recibido el premio como mejor guionista en Sierre y Saint Malo, por no hacer referencia a los muchas nominaciones que ha recibido por sus álbumes. A todos estos premios se añaden los recibidos por el Gato del Rabino, El PEqueño VAmpiro, El gran Vampiro, El gato del RAbino, la Mazmorra