HOMENAJE A WILL EISNER.
Hace dos años tuve la oportunidad de conocer al grande
entre los grandes, quien sin duda es el padre del cómic
moderno, Will Eisner, un hombre que deja un tremendo vacío
en el mundo de la narración gráfica. Todos los que
apreciamos este género, sentimos hoy un nudo en el estomago,
la sensación de haber perdido al padre, al maestro y mucho
mas, a quien invento una nueva forma de hacer cómics.
Hasta su visita a España con motivo del Salón del
Cómic de Barcelona, para mi, Will Eisner era solo un gran
maestro, un hombre con una vida llena de experiencias, y sobre
todo con una capacidad para contar historias, que no puede ser
cuestionada ni por el crítico mas exigente.
Compartimos con él una rueda de prensa, poco tiempo para
cuantos habíamos esperado mucho para conocerle, pero un
tiempo muy intenso. Pudimos disfrutar de Will Eisner, un hombre
al que recuerdo por una gran lucidez, que acompañaba de
una tierna mirada, propia de un abuelo cuando mira a sus nietos,
pero sobre todo me impresiono por su sonrisa tan sincera, como
llena de ilusión, una sonrisa que parecía la de un
niño descubriendo el mundo.
Desde aquel salón del año 2003, para mi, Will Eisner,
es no solo uno de los grandes del cómic, sino sobre todo,
una persona amable, un hombre inteligente y por encima de todo
un ejemplo de tolerancia, incluso frente a aquellos, que con sus
preguntas no solo demostraron su desconocimiento de la obra de éste
gran autor, sino sobre todo una enorme falta de respeto.
Recuerdo con especial cariño y apuro, cuando el Señor
Will Eisner dirigiéndose a mi dijo “Señorita,
he de pensar mucho para responder a sus peguntas, pero eso me gusta”. Entonces
me hubiese gustado decirle “tras leer su obra, solo cabe
profundizar mas allá de lo razonable, ya que en la misma
transmite con fuerza y claridad sus convicciones. Sus obras igualmente
hacen pensar a quien las lee, algo que yo quiero agradecerle” Por
ser una rueda de prensa, no considere oportuno decir lo que pensaba
y me limite a sonreír y agradecerle su frase. Lo que dijo,
solo puedo entenderlo como un cumplido y no como una realidad,
ya que cada pregunta encontraba la respuesta mas acertada, una
respuesta generalmente brillante y con la que no hacía sino
que afirmar aquello que su obra transmite.
De las muchas entrevistas que he realizado en el mundo del cómic,
esta quedará en mi mente como un recuerdo imborrable para
toda mi vida. La entrevista de un hombre que a pesar de los muchos
periodistas que acudimos, tenía una sonrisa para todos y
que fue capaz de reconocernos con posterioridad a la rueda de prensa.
Al verme al día siguiente deambulando por el recinto del
Salón, Will Eisner no solo me reconoció, sino que
se acerco a charlar conmigo y me presento a su esposa, una conversación
corta y amable, en la que no pude ocultar mi absoluta devoción
incondicional por Will Eisner, pero en la que sobre todo y como
nunca, lamente no tener un inglés mas fluido.
Tristemente Will Eisner ya no podrá cumplir su deseo de
volver a Barcelona, y nosotros hemos perdido la oportunidad de
conocer mejor a esta gran persona. El cómic ha perdido a
uno de los grandes, pero como todos los grandes perdurará gracias
a su obra, en la que nos ha dejado tantas enseñanzas vitales,
como horas de entretenida lectura.
Hasta siempre Will Eisner,
para nosotros siempre estarás vivo |